Historia

El origen de Navalagamella no está claro, son muchas las teorías que circulan en torno a su fundación y la procedencia de su nombre. Puede que se fundara entre los siglos XI y XII. Posiblemente durante el proceso de repoblación llevado a cabo por el rey Alfonso VI en la sierra de Guadarrama.

Durante el siglo XV los límites de este municipio sufrieron bastantes cambios, como consecuencia se crearon nuevos núcleos de población como la vecina Quijorna. Durante este siglo los habitantes de Navalagamella se dedicaron, en su mayoría, a la labranza produciendo cereales, legumbres, verduras y uvas.

Navalagamella era durante el siglo XV un lugar próspero debido a la proximidad de las obras del Real Monasterio de El Escorial y a las actividades económicas tales como el textil -cultivo del lino y fabricación de paños- y encurtido y comercialización del cuero. Otra de las fuentes económicas del municipio durante el siglo XVII fue la minería.

Navalagamella con su anejo la aldea de Los Degollados recibió el título de Villa el 19 de mayo de 1626, quedando eximida de la ciudad de Segovia. En estas fechas Navalagamella alcanzaba ya una población de 843 habitantes.

Navalagamella quedó afectada por los violentos combates desarrollados en julio de 1937 durante la batalla de Brunete en la Guerra Civil, sufriendo la destrucción total o parcial de sus edificios. En 1940 fue incluida dentro de los planes de la Dirección General de Regiones Devastadas para la reconstrucción de los edificios afectados como el ayuntamiento y las escuelas.

 

Título: Historia de Navalagamella 1302 - 1950.

Autor: Antonio Laborda.

Ayuntamiento de Navalagamella. 2003. 192 pág. 22x13. Cartoné.